lunes

 

CINE SAN FERNANDO

Etiquetas:


domingo

 

Un puente hacia nuestro pasado

Hace unos días le hice una visita a nuestro añorado barrio con un viejo amigo. Un amigo que todos conocemos muy bien, pero que últimamente se encuentra un poco desanimado. Muchos de nosotros cuando la oportunidad se presenta charlamos con él, otros se limitan a escucharlo. Cuando tengo un rato libre y quiero desconectarme, evadirme de esta atmósfera que respiro cargada de problemas y preocupaciones intento buscarlo, ponerme frente a él y escucharlo en silencio, mirándole a los ojos fijamente con una profundidad que me sumerge en mi pasado, en nuestro pasado. Otras veces cuando estoy motivado soy yo el que le cuenta una historia, una anécdota, un recuerdo de  alguien o algo que está dormido en mi memoria y que gracias a él ve la luz, recobra vida. Su labor es esa, darlo a conocer, contarlo a quien quiera oírlo y recíprocamente él siempre está dispuesto, esperando con alegría a que alguno de nosotros le saludemos y le contemos unos instantes de nuestra vida pasada o presente, con eso se da por satisfecho, no pide mucho, lo único que quiere es contar lo que le trasmiten. Es su ilusión, su razón de vivir. Amigo de todos y todas y conocido de muchos y muchas. Salió de la calle del Pozo y pronto el barrio se le quedó pequeño. Se hizo fuerte y popular y como una esponja absorbió alegrías y tristezas, sonrisas y lágrimas, éxitos y fracasos y uso esta palabra por poner un opuesto o por si alguien lo piensa, porque para mí personalmente nunca ha fracasado, él siempre ha estado ahí, muy cerca de nosotros, esperando con paciencia nuestra visita, como la tierra labrada espera la lluvia que hará que germine la semilla, brote la planta y dé su fruto. Fruto que todos esperamos, aún sabiendo que a veces vienen tiempos de sequía que retrasarán el proceso y la recolección. Mi viejo amigo, nuestro viejo amigo, cuanto sabe de nosotros, cuantos recuerdos de nuestra infancia guarda en su memoria, cuantas historias de nuestra adolescencia compartio con nosotros, cuantos personajes de nuestro barrio desfilaron por su mente, cuantos lugares recorrimos de su mano, cuantas veces hizo sentirnos niños, llevándonos a nuestra transparente infancia y envolviéndonos en esa bruma nostálgica que nos sigue cautelosa cuando miramos para atrás. Ha llovido mucho desde entonces, pero este puente aguanta firme y nos permite el paso a la otra orilla, donde podemos seguir pescando inolvidables momentos, arriesgadas aventuras, simpáticas anécdotas, lugares devorados por el progreso... Una parte de nuestra vida la tiene él en su memoria. En fin, yo creo que ya todos sabemos de quien hablo metafóricamente. Él, me consta que agradece a todos los que de una forma u otra le suministran la energía necesaria para seguir caminando, seguir acompañandonos en nuestros viajes al pasado de nuestro barrio, de nuestra vida. Porque no nos olvidemos que somos lo que recordamos y recuerdan de nosotros. Mi amigo, nuestro amigo, en la calle del Pozo dio sus primeros pasos y aún se le ve rondando el barrio que le vio crecer.

sábado

 

A NUESTROS PADRES

Hola poceros, soy Agustín 52 tacos. Casado y padre de dos hijos (niña de 31 año y niño de 25), una nieta y si Dios quiere en Octubre dos (nieta y nieto), yerno y nuera. Gracias a Dios estoy muy contento con lo que tengo. “LA FAMILIA”, que palabra más bonita y hay que ver lo que conlleva (responsabilidad, trabajo, preocupación, sacrificio, felicidad, etc. La mayoría de vosotros por no decir todos tenéis a vuestras mujeres e hijos y algunos nietos igual que yo. Todos sabemos que en casa hace falta que si zapatos, ropas, comidas, libros para el cole, pagar la hipoteca, luz, agua, etc., etc. A mediados de agosto, fui al Club Náutico de la Casería a cenar con mi familia y me encontré allí con dos amigos de la infancia, se encontraban con sus padres, sus cuatro hermanas y los cuñados-as. Nos saludamos y al ver a sus padres, me acerqué a ellos le estreché la mano al padre y le di un beso a la madre. El tiene 89 años y ella 83, dentro de lo que cabe a él lo vi muy bien, a ella no tanto, por supuesto la edad no perdona y los achaques nos vienen a todos. Hace bastantes años que no los veía y la verdad es que me sentí contento y me alegré mucho de haberlos visto. Este matrimonio, igual que todos los que vivían en la calle Santa Bárbara, San Onofre, Alcedo, Juan Van Halen y todo alrededor, vivían en casas de tres dormitorios pequeños y algunos con dos habitaciones. Había que repartir a los hijos en las habitaciones para dormir e incluso algunos compartíamos camas. El que menos tenía tres y el que más de ocho a nueve hijos. En esa época se vivía con menos medios y comodidades que hoy en día, como por ejemplo las lavadoras de ahora, los lava-vajillas, las planchas, las secadoras, etc. Que hacen que el trabajo de la casa sea más llevadero. Se lavaba la ropa a mano en las tablas onduladas y lebrillos de barros o bien en las pilas de piedras que traían incorporadas las ondulaciones, también a mano se fregaban los platos, vasos y ollas de cocinar, las planchas no eran las de hoy, que si vapor, que si ropa delicada, que la pongo a tantos grados, etc. Había que exprimir a mano la ropa y tenderlas en los tendederos y si llueve que se le iba a hacer a esperar que sequen, nos hacían la comida, nos cuidaban cuando caíamos enfermos y así días tras días, mes a mes y año tras año. Pues no nos faltaba de nada, que yo recuerde, todos íbamos vestido decentemente para la época y cada niño con sus juguetes o jugando conjuntamente con un balón, con una lima o con una gomilla larga jugando las niñas al saltar. En Reyes todos los niños-as, salían a la calle para jugar y enseñarles a los amigos-as lo que le habían puesto los reyes. Todos los niños-as tenían sus regalos. Qué bien lo hacían nuestros padres. Es de admiración que con tantos hijos y pocos medios, estos padres con sus responsabilidades, trabajo, preocupación, sacrificio y felicidad, llevaron hacia adelante a todos sus hijos dándoles todo lo que tuvieron en sus manos. A todos ellos, los presentes y a los que nos han dejado en este mundo. GRACIAS POR SER COMO FUISTEIS.


This page is powered by Blogger. Isn't yours?

Suscribirse a Entradas [Atom]