sábado
Desafío
El día amanecía espléndidamente, era una de aquellas mañanas exuberantes de mediados los años 70; el verano comenzaba, nos situamos concretamente en el mes de junio. Por aquel entonces proliferaban entre aquella juventud, hoy cincuentona la mayoría, los encuentros de futbol entre barriadas.
Nos enfrentábamos a nuestros convecinos de la Calle Juan Van Halen. Nuestra equipación era alquilada, de la AA. VV. “Luz del Carmen”, azul, si la memoria no me falla. El encuentro tendría lugar en el colegio en el cual Jacobo cursaba sus estudios de EGB, no recuerdo el nombre, ni si aún existe, pero estaba situado cerca de la Calle Santo Entierro, enfrente de la ITV.
Por allí estuvimos los de siempre: Pepe Villalba, Paquito, Pepe, Diego, Juani, José Ramón, Manolín, El Pinto, Jóse, Antonio, Manolo Pedreño, Agustín, Jacobo; creo que no falta nadie, bueno, yo también estaba. Por parte del equipo rival sólo recuerdo algunos nombres, y a otros los puedo nombrar por simpatía de aquel entonces: Miguel Segura Molina, los hermanos Ricardo y Francisco Puerta, Antoñín, Fede, El Rubio…, me vienen a la memoria algunas caras más, pero no sus nombres.
Nos recibió el conserje del colegio, quien nos facilitó la entrada a las instalaciones y nos dio una serie de instrucciones, desapareciendo de las inmediaciones del terreno de juego.
El campo era de tierra y las porterías eran tres palos afirmados al terreno y sin redes, los vestuarios, porque había hasta vestuarios, era pequeño con los bancos típicos de madera para cambiarse, y compartidos con el equipo rival.
Del partido, la verdad, no recuerdo mucho, algunos lances del juego que han quedado en el saco de los recuerdos y que ahora paso a relatar como buenamente pueda.
Perdimos 2-1, hay que reconocer que ese día fueron mejores; el partido creo que fue arbitrado por el Jóse. Ellos se adelantaron en el marcador por dos goles a cero; el segundo gol de ellos fue un verdadero golazo, un gol olímpico, lo marcó Francisco Puerta directamente desde un saque de esquina.
Luego surgió nuestro amor propio y estuvimos acosando la portería contraria con poco peligro; en una de aquellas incursiones, surgió Jacobo quien anotaría el tanto nuestro que acortaba distancias en el marcador, cruzando la pelota ante la salida del desaparecido Miguel Segura, y un tiro lejano que se topó con el larguero, y poco más.
Así terminaría aquel encuentro de aquella espléndida mañana de Junio, pero hubo una anécdota, que serviría para aumentar los lazos de amistad y disipar asperezas entre ambos equipos. ¿Alguien recuerda qué ocurrió después de finalizar el partido que nos obligó a estar más tiempo allí del debido? ¡Venga!, hagan un esfuerzo de memoria, seguro que dan pronto con la respuesta.
(Cuando el partido terminó, nos fuimos para el vestuario, y cual fue nuestra sorpresa de que estos estaban cerrados. Buscamos al Sr. Conserje y este había desaparecido de las instalaciones del colegio, apareciendo sabe Dios cuando, porque tardó bastante en llegar.)
Nos enfrentábamos a nuestros convecinos de la Calle Juan Van Halen. Nuestra equipación era alquilada, de la AA. VV. “Luz del Carmen”, azul, si la memoria no me falla. El encuentro tendría lugar en el colegio en el cual Jacobo cursaba sus estudios de EGB, no recuerdo el nombre, ni si aún existe, pero estaba situado cerca de la Calle Santo Entierro, enfrente de la ITV.
Por allí estuvimos los de siempre: Pepe Villalba, Paquito, Pepe, Diego, Juani, José Ramón, Manolín, El Pinto, Jóse, Antonio, Manolo Pedreño, Agustín, Jacobo; creo que no falta nadie, bueno, yo también estaba. Por parte del equipo rival sólo recuerdo algunos nombres, y a otros los puedo nombrar por simpatía de aquel entonces: Miguel Segura Molina, los hermanos Ricardo y Francisco Puerta, Antoñín, Fede, El Rubio…, me vienen a la memoria algunas caras más, pero no sus nombres.
Nos recibió el conserje del colegio, quien nos facilitó la entrada a las instalaciones y nos dio una serie de instrucciones, desapareciendo de las inmediaciones del terreno de juego.
El campo era de tierra y las porterías eran tres palos afirmados al terreno y sin redes, los vestuarios, porque había hasta vestuarios, era pequeño con los bancos típicos de madera para cambiarse, y compartidos con el equipo rival.
Del partido, la verdad, no recuerdo mucho, algunos lances del juego que han quedado en el saco de los recuerdos y que ahora paso a relatar como buenamente pueda.
Perdimos 2-1, hay que reconocer que ese día fueron mejores; el partido creo que fue arbitrado por el Jóse. Ellos se adelantaron en el marcador por dos goles a cero; el segundo gol de ellos fue un verdadero golazo, un gol olímpico, lo marcó Francisco Puerta directamente desde un saque de esquina.
Luego surgió nuestro amor propio y estuvimos acosando la portería contraria con poco peligro; en una de aquellas incursiones, surgió Jacobo quien anotaría el tanto nuestro que acortaba distancias en el marcador, cruzando la pelota ante la salida del desaparecido Miguel Segura, y un tiro lejano que se topó con el larguero, y poco más.
Así terminaría aquel encuentro de aquella espléndida mañana de Junio, pero hubo una anécdota, que serviría para aumentar los lazos de amistad y disipar asperezas entre ambos equipos. ¿Alguien recuerda qué ocurrió después de finalizar el partido que nos obligó a estar más tiempo allí del debido? ¡Venga!, hagan un esfuerzo de memoria, seguro que dan pronto con la respuesta.
(Cuando el partido terminó, nos fuimos para el vestuario, y cual fue nuestra sorpresa de que estos estaban cerrados. Buscamos al Sr. Conserje y este había desaparecido de las instalaciones del colegio, apareciendo sabe Dios cuando, porque tardó bastante en llegar.)
Etiquetas: Desafío
Comentarios:
<< Inicio
Yo pensaba que mi memoria era buena, pero veo que no es nada si la comparo con la tuya. Muchas gracias por este recuerdo ya casi olvidado. En cuanto a qué pasó, recuerdo estar esperando pero del motivo no estoy seguro. ¿Faltaba una llave?
Manolín
Manolín
Recuerdo ese partido por que tengo una fotografía, está montada en el blog, tambien estaba en la foto Emilio no sé si lo recordais,el del bar de la calle Santa Gertrudis que ponía los mejores pinchitos que comí en mi vida, lo que no recuerdo Fonsi es ni el día ni que ocurrió , vaya memoria cojones.
Fonsi: No Pepe, te confundes, el partido que mencionas, o mejor dicho, la fotografía, fue realizada en el campo de Luna, detrás del extinto Poligono de Tiro Naval Janer. ¿Cierto?
Creo que recuerdo algo,creo que jugaba un mudo con ellos o algo así , tienes razón , entonces del otro partido la verdad es que no me acuerdo.
Creo que nos jugamos unas cuantas cervezas que tuvimos que pagar, concretamente un "cagillo" si no recuerdo mal.
Fonsi: Buena aportación Juani, pero seguro que lo del "cajillo" de cervezas sería contra los casados.
Agustín; Hola a todos, seria una copa de pasta llena de bolitas de caramelo que las comprabamos en las pasteleria y a veces nos la jugabamos al futbol entre barrios como El Caná, Juan Van Halen, calle Alsedo, etc...
Publicar un comentario
Suscribirse a Enviar comentarios [Atom]
<< Inicio
Suscribirse a Entradas [Atom]

