jueves
El Barrero
La memoria juega malas pasadas, pero a veces siento la necesidad de plasmar, en un papel, esos vagos recuerdos que forman parte del pasado, antes de que se pierdan definitivamente, con el paso de los años, o cualquier otra circunstancia.
Recuerdo aquellas maravillosas tardes de verano, nos reuníamos unos cuantos, y bajo cualquier determinación, decidíamos ir al Barrero, ya desaparecido, sepultado en el tiempo.
Por increíble que parezca, ese enorme boquete realizado por el hombre para la extracción de barro arcilloso, y posteriormente, para la fabricación de ladrillos y tejas, tenía un diámetro aproximado de trescientos o cuatrocientos metros, y una profundidad de unos cien metros, siendo utilizado posteriormente de escombreras, y actualmente tapado y convertido sus terrenos en una especie de parque.
En su parte más profunda, contenía un pequeño lago, hábitat de numerosas ranas, galápagos y pequeñas aves, rodeado de un espeso cañizal. Era un terreno angosto, de un color gris claro, falto de vegetación, que recordaba un suelo espacial, todavía conservando las características rampas para el acceso de vehículos pesados para el transporte de material.
La primera vez que lo contemplé, desde uno de sus bordes superiores, me produjo un enorme respeto y admiración, porque, en cierto modo, era peligroso, contenía por aquellos días bastante agua; sus paredes eran prácticamente verticales, en forma de embudo, y más de un imprudente chaval, había perecido ahogado en sus oscuras y grises aguas, y creo que ese fue el motivo de esta primera visita.
Todavía recuerdo la primera vez que bajé, fue con Paquito. Una vez abajo, contemplamos aquellas enormes paredes, rodeándonos por completo, parecía que nos quería engullir, aquel silencio, aquel atardecer.... Fue una primera experiencia fugaz. No duramos mucho tiempo en sus profundidades, porque nos entró un ataque de pánico, pensamos que aquello se podía cerrar, y quedaríamos atrapados, allí para siempre. Salimos corriendo.
Creo que fue una de las escaladas más rápidas que tuvo lugar por aquellos lares.
Etiquetas: El Barrero
Al leer este articulo me acuerdo perfectamente del miedo que nos entró. La pena es que ya no existe el barrero que nosotros conocimos, hubiera sido interesante bajar ahora y rememorar tiempos pasados.
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