domingo

 

Humildad con una Sonrisa

      Más bien era lugar de encuentro, ocupaba gran parte de una esquina, de una calle estrecha, sinuosa, y otra calle más amplia, pero sin salida. Sus fachadas, de piedra, arena y cal, eran discretas, adornadas por una pequeña acera. Disponía de una amplia entrada, que daba acceso a un enorme patio; enfrente había un pequeño muro, de piedra y arena, que lo separaba de una hermosa huerta. Tendederos amplios, que a veces eran usados de improvisadas porterías. Había varias casas abandonadas, que el paso del tiempo las sumió en el olvido. Un servicio comunitario, alejado de las viviendas, con su puerta gris, te saludaba a la derecha, nada más entrar.

      No recuerdo bien, pero creo, que al girar a la izquierda, había un grifo de agua corriente, por lo que dudo si el agua llegaba a las humildes cocinas. Entrando a mano izquierda, estaban las dos únicas casas habitadas, de aquel emblemático lugar, acogedor, siempre abierto al visitante; una pequeña cocina, un pequeño salón y una habitación amplia, dormitorio de toda la familia.

      Era símbolo viviente de las penalidades por las sufrieron nuestras familias al comienzo de sus primeros inicios, por las que unos fueron saliendo antes que otros, cosas de la vida, con la diferencia de que ellos eran conscientes de estas circunstancias, y nosotros, también.

      Pero eso nunca nos importó, lo importante era el contenido, no el continente, y esto no es una póliza de seguros. No tuvieron esos juguetes, que nosotros conocimos, esa ansiada bicicleta, que algunos disfrutamos, antes o después, pero eso no les importaba, siempre estaban allí, con esa sonrisa y esos buenos gestos. Valores que siempre supimos reconocer, porque ante todo está la persona, no los bienes materiales; porque vosotros fuisteis y sois, buenas personas, y nos sentimos orgullosos de teneros como amigos.

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Comentarios:
Personas sencillas, humildes y honradas le daban vida a ese patio, mi patio donde yo nací, siempre con las puertas abiertas, todo el mundo era bien recibido y lo poco que habia se compartia, no habia lujos, ni comodidades pero habia alegria y buen corazon.
Gracias Alfonsi por tus pensamientos.
 
Yo recuerdo perfectamente aunque era muy pequeña haber ido a tu casa y haber jugado alli muchísimo.Creo si no recuerdo mal iba con los hijos de mis vecinos de Carlos y Candelaria, bueno saludos desde aqui a tu familia, paquito y recuerdos
 
El patio recibió a muchos niños y niñas del barrio y entre ellos tambien estabas tú, lo recuerdo, alli se pasaba muy bien,recuerdo un dia de Reyes que tu hermano Carlos fué a mi casa a jugar con mi hermano Luisito, con un helicoptero que le pusieron lo reyes y teniendolo en alto con la mano imitando el vuelo se le cayó y se partió, si tu vieras como lloraba el pobre con el helicoptero roto en las manos
 
Bueno Elvi que me he quedado sin espacio en el comentario anterior, gracias por acordarte de mi familia,besos y aqui me tienes para lo que necesites.
 
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