martes
Los homenajes, cuarta parte.
Continuo con los homenajes, el capitulo sigue abierto.
Amalia: así se llamaba esta señora, tenia una tienda en la esquina del gordo, junto a la carnicería de Joselete, vendía entre otras cosas macetas,
tinajas, lebrillos, lavaderos de madera, cantaros, escobas de palmas, recogedores etc. Pero no la menciono por esto, en esa tienda había otra actividad que era la que a mi me llevaba a visitarla, esta señora también se dedicaba a la venta de tebeos, novelas del oeste, de hazañas bélicas, de aventuras etc. Y además te cambiaba las novelas que tú ya habías leído por otras, previo pago de una pequeña cantidad de dinero y de esta forma
siempre te salía mucho más económico que comprando una nueva. Disponía de un mostrador en el cual tenia varias cajas que servían para clasificar el genero y ahí es donde rebuscábamos en busca de las que no habíamos leído, quizás esta afición, fue el inicio de muchos jóvenes para dedicarnos después a este maravilloso mundo de la lectura. A los que son de mi generación seguro que les suena de algo: El capitán trueno, El jabato, El guerrero del antifaz, El llanero solitario, Hazañas bélicas, Marcial
la fuente, Estefania, Los cuatros fantásticos, La masa, El capitán América, Thor y los personajes de los tebeos que se están poniendo otra vez de moda Mortadelo y Filemón, Zipi y Zape, Carpanta, Doña Urraca, Pepe goteras y Otilio, Las hermanas Gilda, Petra criada para todo etc. En fin este también era un buen pasatiempo, cuando el frío o el calor, la lluvia o la tormenta nos hacia preso en nuestra casa, privándonos de la libertad para salir a la calle, a nuestra calle, a la calle del Pozo.
Amalia: así se llamaba esta señora, tenia una tienda en la esquina del gordo, junto a la carnicería de Joselete, vendía entre otras cosas macetas,
tinajas, lebrillos, lavaderos de madera, cantaros, escobas de palmas, recogedores etc. Pero no la menciono por esto, en esa tienda había otra actividad que era la que a mi me llevaba a visitarla, esta señora también se dedicaba a la venta de tebeos, novelas del oeste, de hazañas bélicas, de aventuras etc. Y además te cambiaba las novelas que tú ya habías leído por otras, previo pago de una pequeña cantidad de dinero y de esta forma
siempre te salía mucho más económico que comprando una nueva. Disponía de un mostrador en el cual tenia varias cajas que servían para clasificar el genero y ahí es donde rebuscábamos en busca de las que no habíamos leído, quizás esta afición, fue el inicio de muchos jóvenes para dedicarnos después a este maravilloso mundo de la lectura. A los que son de mi generación seguro que les suena de algo: El capitán trueno, El jabato, El guerrero del antifaz, El llanero solitario, Hazañas bélicas, Marcial
la fuente, Estefania, Los cuatros fantásticos, La masa, El capitán América, Thor y los personajes de los tebeos que se están poniendo otra vez de moda Mortadelo y Filemón, Zipi y Zape, Carpanta, Doña Urraca, Pepe goteras y Otilio, Las hermanas Gilda, Petra criada para todo etc. En fin este también era un buen pasatiempo, cuando el frío o el calor, la lluvia o la tormenta nos hacia preso en nuestra casa, privándonos de la libertad para salir a la calle, a nuestra calle, a la calle del Pozo.
Comentarios:
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Sobresaliente, Paco, veo que vas cogiendo la vena literaria. También he visitado esa tienda a cambiar los tebeos, sobre todo cuando llegaban las vacaciones.
Este Bloc se está conviertiendo en un ejercicio de lucha constante contra el alzheimer, recuperando trozos de memoria que estaban dormidos.
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