martes
LA GRAN PELEA, ALFONSI & JUANI
Un buen día, Alfonsi se "picó" conmigo, aun no se que le hice. Yo creo que por esa fecha, yo no le caía muy bien, porque si no, no lo entiendo, ya que no hubo provocación. La cosa es que me retó a una pelea en el “caná”.
Llegó el día y aquello fue patético.
- Comienza tú.
- No tú, que eres el que querías pelea.
- No tío, empieza tú.
- Pues yo no empiezo.
La cosa es que a Alfonsi, se le ocurrió la genial idea, de fabricarnos unos guantes de boxeo, con “escai” y “esponja” y cuando los dos los tuviéramos listos, quedaríamos para el día, el lugar y la hora.
El sitio elegido, fue una casa derruida que existía por Lavaera. Acordamos que no habría espectadores, tan solo un árbitro, el Paquito ya que insistió mucho que no quería perdérselo. Su cometido consistía en avisar del tiempo y que no hubiera ningún intruso.
Llegó el gran día. Los guantes de Alfonsi enormes, los míos pequeñitos. El cuadrilátero, estaba completamente tapizado de azulejos rotos y demás escombros.
La pelea no tuvo mucho que contar. Alfonsi me dio varias veces, no muy fuerte jeje, y yo entre que el es mas alto y los pedazo de guantes que llevaba, le atacaba a los riñones, con pocos resultados. Los dos terminamos en buenas condiciones.
Pero la anécdota fue como Paquito el arbitro del combate, evitó que Jose Ramón, nos viera pelear. Se subió a una ventana, se sacó su atributo masculino diciéndole, si quieres mirar "mira", con lo que el Jose Ramón, tuvo que darse la vuelta y volver por el mismo camino que había llegado.
Llegó el día y aquello fue patético.
- Comienza tú.
- No tú, que eres el que querías pelea.
- No tío, empieza tú.
- Pues yo no empiezo.
La cosa es que a Alfonsi, se le ocurrió la genial idea, de fabricarnos unos guantes de boxeo, con “escai” y “esponja” y cuando los dos los tuviéramos listos, quedaríamos para el día, el lugar y la hora.
El sitio elegido, fue una casa derruida que existía por Lavaera. Acordamos que no habría espectadores, tan solo un árbitro, el Paquito ya que insistió mucho que no quería perdérselo. Su cometido consistía en avisar del tiempo y que no hubiera ningún intruso.
Llegó el gran día. Los guantes de Alfonsi enormes, los míos pequeñitos. El cuadrilátero, estaba completamente tapizado de azulejos rotos y demás escombros.
La pelea no tuvo mucho que contar. Alfonsi me dio varias veces, no muy fuerte jeje, y yo entre que el es mas alto y los pedazo de guantes que llevaba, le atacaba a los riñones, con pocos resultados. Los dos terminamos en buenas condiciones.
Pero la anécdota fue como Paquito el arbitro del combate, evitó que Jose Ramón, nos viera pelear. Se subió a una ventana, se sacó su atributo masculino diciéndole, si quieres mirar "mira", con lo que el Jose Ramón, tuvo que darse la vuelta y volver por el mismo camino que había llegado.
Etiquetas: La Gran Pelea Alfonsi - Juany
Comentarios:
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El motivo de la pelea, sinceramente que no me acuerdo, pero Juany, te pusiste muy chulito conmigo; a lo mejor querías romper con antiguas rencillas entre gallagolitos y los del patio de arriba, o también no quería yo que te subieras a mis barbas, tonterías de chavales. Lo bonito es que podamos contarlo. Hubo otro espectador que no lo has mencionado, fue mi primo Manolo. En un artículo anterior hago mención a este asunto "Entre los muros y esteros".
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