sábado

 

MOMENTOS PARA EL RECUERDO

LA PERRA NEGRA
Una de las cosas que nunca me gustó de la calle del pozo, era la cantidad de perros que andaban sueltos y con malas ideas, perros "cabrones de verdad".
Recuerdo uno que se llamaba BOBI, que cada vez que pasaba un niño por delante de la casa del dueño, a la altura del último bloque, salía como una fiera en persecución de su víctima. Yo tenía que ser muy pequeño, porque recuerdo que siempre terminaba subiéndome en el mostrador de la panadería del Carmen y me costaba trabajo encaramarme a él. No se me olvidan los cabreos de la dependienta.
Ya más mayor, recuerdo uno negro, grande, creo que era una perra, que dormitaba siempre a la mitad de la calle San Antonio, frente al mercado.
Un buen día, regresábamos Paquito y yo, no se de donde, bajando la calle. Al ver a la perra, yo me cambié de acera (en el buen sentido que no existan malos entendidos) y Paco se burló de mí, que si era un miedoso, que si era una mierda de perro etc. El siguió su camino con su retahíla de impropérios hacia mi persona y cuando pasó por delante del animal, para chulearme, pegó un zapatazo en el suelo, junto a la cara de la perra que como siempre dormitaba, al mismo tiempo que le daba un chillido “AAAAAAAGGGGGG”. Lo que sucedió después, supuso uno de los momentos en los que más me he reído en mi vida.
La perra se levantó al momento y paquito cuando le vio la cara que puso sacando colmillos, no lo dudó un momento, “A CORRER”. Paco corriendo, la perra detrás que le estaba dando alcance a la altura del mercado San Antonio, Paco que le hace un quiebro, el suelo estaba húmedo, se le van las piernas hacia delante y metió una caída de espalda de mil demonios, pero su reacción fue levantarse inmediatamente y correr en sentido contrario, ya que la perra se lo pasó de largo. No olvidaré nunca, el careto que traía, cuando volvía a donde yo estaba.
Gracias Paco por ese momento inolvidable.


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Comentarios:
La verdad que me hartado de reir; creo que me durará todo el día.
 
Siempre me han dicho que parece que tengo un viejo en la barriga,y esta historia la esperaba de un dia para otro.La historia está contada tal como sucedió pero el final no me concuerda, a no ser que exista otra anecdota con la misma perra,los mismos protagonistas y el mismo escenario:la perra salió corriendo detras de nosotros y cuando nos iba dando alcance nos subimos en una ventana y allí estuvimos subidos un buen rato hasta que la perra se aburrió y se fué,intenta recordar este final Juani que también es muy divertido.
Moraleja desde entonces a los perros le tengo un gran respeto Saludos.
 
Paco me acuerdo perfectamente y es tal y como la he contado. Tú te caíste, la perra siguió de largo, lo que te dio el tiempo necesario para volver donde yo estaba. Si es cierto que cuando llegaste, te tuviste que subir a un cierro que estaba en la acera en la que yo me quedé, porque la perra volvía. Si es verdad que yo también me subí. Esta es una de las anécdotas que tengo más fresca en el recuerdo y entiendo que no controles tu memoria en esos momentos de pánico por los que pasaste. ¿No te acuerdas de la caía? Venga venga tío
 
Juani yo no he dicho que no recuerde la caida sino que el final que recordaba era que los dos corrimos y terminamos subidos en una ventana y tú por gusto no te subiste.
Por tu reacción parece que la historia que yo conté te ha molestado un poco, si es asi esa no era mi intencion y te pido disculpas.Tengo más historias divertidas pero me las reservaré.
Saludos
 
Tio para nada me voy a molestar, sino que es que la recuerdo perfectamente. Para otras cosas no tengo tanta memoria.
 
Paco, picha, cuenta todas esas historias graciosas, no las guardes en tu memoria, sea de quien sea, así nos reímos todos un poco; por ejemplo en dos cartas, una tuya y otra de Jacobo, mencionáis una caída que pegué en la Alameda, en una Semana Santa, la verdad que no me acuerdo.
 
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