sábado

 

LA LEONA

Cuando llegaba el verano, frecuentábamos la playa de “Santibáñez”. Nos asentábamos en la parte más izquierda de las casetas.
Cuando la marea alcanzaba su punto más bajo, dejaba al descubierto una superficie rocosa de gran extensión, y, por capricho de la naturaleza, en una zona central de las mismas, de forma más o menos oval, estaba ocupada por arena, formándose una especie de piscina natural.
Nos colocábamos las gafas de buceo, con su tubo para respirar, y escudriñábamos el fondo marino.
Para andar por las rocas era conveniente calzar unas sandalias de plástico, de las antiguas de color de carne, con su hebilla, para sujetarlas perfectamente a los pies.
El entretenimiento estaba asegurado; chiquillos y mayores deambulando de aquí para allá en busca de pececitos, cangrejos, camarones, estrellas de mar, ostiones…
Con la marea completamente baja, las aguas estancadas, en algunos lugares, alcanzaban temperaturas elevadas, constituyendo un auténtico placer el baño en ellas.
Recuerdo que una vez estuvimos a punto de dar caza a un enorme pulpo, que se había despistado durante la bajada de la marea.
En el rompiente de las rocas con las olas del mar, algunos aprovechaban para ejercitar la pesca submarina y la de caña.
Solíamos ir en la “Carterilla”, aunque más de una vez nos aventuramos a tomar las bicicletas.
La playa de “Santibáñez” era muy frecuentada por la familia de Jacobo. Contaba con numerosas casetas y un “chiringuito” bastante amplio, muy cerca de la orilla.
Me imagino que con el paso de los años, la “Leona” habrá desaparecido, engullida por el feroz avance de los arrecifes, pero siempre quedará en el recuerdo de nuestros corazones.

Etiquetas:


Comentarios:
No creas no fonsi, sigue casi igual lo que si desaparició por cuestiones legales fué el chiriguito de la gallega, lo tiraron por la famosa ley de costas Aquel chiringuito le fué concedido a ese señor porque encontró cadaver se la hija de un Mulitar que por aquel entonces se habia ahogado , y el era conocedor de aquellas aguas lo que pasa es lo que pasa los tiempos cambian y tambien las leyes.Es una pena muchas veces fuí alli con Carmen a comer y a tapear y logicamente a bañarme en LA LEONA
 
Lo que no sé, es como habrá quedado tras las obras de la depuradora, ya que tengo entendido que desaguan por unas tuberías que metieron por allí, pero por lo que dice Pepe, parece que la han respetado.
Yo la obra la veía todos los días, cuando iba para la empresa, con varias máquinas abriendo zanjas y metiendo tubos. Ya hace varios años que no voy, pero seguí frecuentándola con la familia.
 
Las tipicas sandalias de los mariscadores necesarias para poder moverte por las rocas sin cortarte ni resbalarte. Carterilla,bicicletas y a pie, muchas veces que hemos ido andando y sobre todo a la vuelta ya que las carterillas venian completas y no paraban.Recuerdo una vez que estabamos en las dos rocas mas altas y alejadas desde las cuales los mas atrevidos se tiraban de cabeza cuando la ola llegaba, estabamos tan distraidos que nos sorprendió la subida de la marea y pasamos algunos apuros para regresar con el agua al cuello y sin ver por donde pisabamos.
La Leona, si señor, forma parte de nuestro pasado.
 
Publicar un comentario

Suscribirse a Enviar comentarios [Atom]





<< Inicio

This page is powered by Blogger. Isn't yours?

Suscribirse a Entradas [Atom]